EL ARBOL
Escrito en February 4, 2008 por Serafín Hernández Ortíz
Qué majestuosidad, Qué maravilla
Qué imponente, Qué bello eres
Qué fuerte y manso como un corderito
bello y sutil como una caricia.
Nos das, amoroso
tu incomparable belleza y fragancia
Nos das, la savia de tu cuerpo
para con ella hacer muchas
importantes cosas.
Nos das, tu sombra
y ayudas a refrescarse
al fatigado caminante.
Nos das, constante tu energía
maravillosa
pronta a purificar
el ambiente.
Nos das, con tu belleza incomparable
a decorar los campos,
los pueblos y las ciudades.
Nos das, el saludable fruto para
alimentarnos
Nos das, lindas rosas
deliciosamente perfumadas.
Nos das, tu cuerpo para fabricar
muebles, con fines diversos
para el bienestar del hombre y al final.
Nos das, con tus restos el abono
y así el ciclar y reciclar
de la vida.
Y nosotros, el hombrecito
salvo unos cuantos
¿Qué te damos?
Con ingratitud te pagamos,
con ingratitudes te pagamos
con ingratitudes te pagamos.
Amemos a los bosques
como ellos nos aman
sin pedirnos nada a cambio.
Y recordar siempre:
“que también son nuestros hermanos”
y piensa
con ellos viviremos, sin ellos
moriremos.
ABRIL, 1995
Si te gusto este Poema, Suscribete a Nuestro Feed

